¡Ay Virgencita que me quede como estoy! Esa expresión está en la mente de cada uno de nosotros... pero..., ¿Qué pasaría si nos ponemos a arriesgar? Es una papeleta complicada ¿verdad?
Es indudable que estamos viviendo una época que lo que triunfa en la vida es lo conservador. No hay que irse muy lejos, en España con el tema de la política y del gobierno, lo que ha ganado ha sido una postura más bien conservadora. En el fútbol cuando uno no quiere perder toma una actitud defensiva intentando que no le metan muchos goles. En la vida cotidiana no nos atrevemos a hacer ciertas cosas porque nos alejarían de esa comodidad y esa estabilidad que la gente busca.
Tomar riesgos en ocasiones no nos compensa: nerviosismo, suerte, locuras, decisiones..., nos evocan una serie de sensaciones que nos hacen "sufrir", pero que nos generan un sentimiento de libertad y de tener bien agarradas las riendas de tu vida, haciendo lo que cada uno quiere vivir. Esa sensación de estar vivo creo que compensa cada uno de los efectos negativos previos que puedan hacernos pasarlo un poco mal a la hora de arriesgarse, esa sensación es la que he denominado "Riesgo Sanguíneo" porque nos hace darnos cuenta de la sangre que nos fluye por las venas.
Para decidirse a vivir cada uno su vida y no la que quiere el resto que vivas, hay que tener muy claras varias cosas: 1) La vida que quieres vivir. 2) Tener una confianza plena en ti mismo. 3) Vivir el momento y ser consciente de lo que eres. Una vez determinados cada uno de esos puntos estas preparado/a para conseguir cada una de las cosas que te propones.
Muchas veces nos ahogamos en un vaso de agua ante la vida y sus problemas, cuando la solución esta al alcance de tu mano. Todo es mucho más fácil si pensamos abiertamente en lo que queremos conseguir, llevando la verdad por delante, pero sobre todo siendo consciente de todo lo que somos y teniendo en cuenta cada uno de los puntos comentados anteriormente.
El éxito suele ser una buena acogida que tiene algo o alguien, pero ésto suele venir determinado por opiniones externas a ti, es decir por la valoración del resto. Es todo mucho más fácil, el éxito es llevar cada uno la vida que realmente quiere llevar.
Como dijo Walt Whitman... No dejes que la vida pase por tí sin que la vivas...
Un blog de una mente dormida.. para mentes despiertas..
jueves, 26 de enero de 2012
sábado, 24 de diciembre de 2011
FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA
Os dejo unos versos de un filósofo aún no reconocido, una persona... ejem... bueno un personaje que nos da una lección acerca de la vida...
Busca lo más vital, no más,
lo que es necesidad, no más,
y olvídate de la preocupación.
Tan solo lo muy esencial
para vivir sin batallar
y la naturaleza te lo da.
Doquiera que vaya,
doquiera que estoy
soy oso dichoso,
oso feliz.
La abeja zumba siempre así
porque hace miel sólo para mí,
y las hormigas encuentro bien
y saboreo por lo menos cien
del primer lengüetazo.
Lo más vital en esta vida
lo tendrás.
-¿Yo lo tendré?
Te llegará.
Busca lo más vital, no más,
lo que has de precisar, no más.
Nunca del trabajo hay que abusar.
Si buscas lo más esencial
sin nada más ambicionar
mamá naturaleza te lo da.
Cuando tomas un fruto
con espinas por fuera
y te pinchas la mano,
te pinchas en vano.
Tomar espinas con la mano es malo,
en vez de la mano
se usa siempre un palo.
Mas fíjate bien, usarás la mano
cuando tomes la fruta del banano.
¿Aprenderás esto tú?
-¡Sí, gracias Baloo!
Lo más vital para existir
te llegará.
-¿Me llegará?
-¡Nos llegará!
Así, déjate llevar, así,
tranquilo, deja el cuerpo descansar...
Mira, te daré un consejo, amiguito.
Si como esa abeja afanas
trabajas demasiado...
Y el tiempo no pierdas nunca en buscar
cosas que quieras que jamás encontrarás.
Pues ya verás que no te hace falta
y aún sin él tú sigues viviendo,
pues esta es la "verdá".
Lo más vital para existir
te llegará.
Busca lo más vital, no más,
lo que has de precisar, no más,
pues nunca del trabajo hay que abusar.
-¡Sí, señor!
Si buscas lo más esencial
sin nada más ambicionar
mamá naturaleza te lo da.
-¡Eso!
Mamá naturaleza te lo da.
-¡Sí, señor!
lunes, 5 de diciembre de 2011
¡Por el poder de Greyskull!
¡Ya tengo el poder! Decía nuestro maravilloso He-Man en una de nuestras series de animación favoritas de la infancia. Y parece que era una señal de lo que íbamos a estar buscando en nuestras vidas frecuentemente, el poder.
Cuando hablamos de poder no se trata de poder hacer cosas, ni de la posibilidad física de hacerlas, si no de el poder que otras personas ejercen sobre otras intentando quedar por encima de ellas aprovechándose del mismo poder. Citando a otro personaje de animación, nuestro querido Spiderman... Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, pero parece que eso se ha dejado de lado y en la actualidad tan sólo sirve para manipularnos.
El poder siempre pervierte a las personas, las convierte en personas egoístas, ambiciosas, irrespetuosas y en definitiva en gente que se aprovecha del resto para que su poder siga aumentando. Lo único que quieren hacer es sembrar miedo y pánico en personas necesitadas, conseguir manipularlas a cambio de conservar el trabajo, de conservar amistades, en definitiva de conservar...
Paradojas de la vida, el poder siempre recae en las manos erróneas, manos que no son capaces de soportar el peso de la responsabilidad, que no se preocupan más que de su "bien". Alguien me dijo una vez que entrando en una tienda, empresa, etc.., si eres capaz de identificar al jefe sin ningún problema, mala espina, es tan sólo una cuestión de apariencia. Hemos sido educados bajo un patrón en el cual siempre tenemos que tener miedo a nuestro jefe y no podemos trabajar codo con codo con él, ni ser nada cercano y tenerle miedo y odio. Sobre ese tema siempre me gusta recordar la frase que dice: "El rey y el peón cuando acaba el juego, siempre van a la misma caja".
Yo soy de la teoría que el poder no debe de contaminar la persona y que si una persona es de una personalidad no debe cambiar por tener poder, y tener que sembrar el miedo allá donde vaya para que todo vaya perfectamente. Ojo, no me refiero tan sólo al poder en una empresa, etc... muchas personas ejercen un poder sobre otras personas por sentirse superiores y cubrir un hueco en su falta de autoestima.
Cuantas cosas bonitas comentadas en esta entrada: Manipulación, Falta de Respeto, Contaminación, Egoísmo,... No se ha mencionado en ningún momento nada positivo. Pero de nuevo os facilito una receta para no dejar de lado vuestra felicidad inherente. La persona que tiene poder sobre nosotros es porque la dejamos que tenga ese poder, porque todos somos iguales, y por favor, sed conscientes de todo momento en el que os ponéis por encima de alguna persona y rectificad. Perded el miedo a conservar y preocuparos de las cosas importantes de la vida.
Y si creéis que la receta que os doy es complicada recordad... "El poder es creer que se puede hacer posible lo imposible"
Cuando hablamos de poder no se trata de poder hacer cosas, ni de la posibilidad física de hacerlas, si no de el poder que otras personas ejercen sobre otras intentando quedar por encima de ellas aprovechándose del mismo poder. Citando a otro personaje de animación, nuestro querido Spiderman... Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, pero parece que eso se ha dejado de lado y en la actualidad tan sólo sirve para manipularnos.
El poder siempre pervierte a las personas, las convierte en personas egoístas, ambiciosas, irrespetuosas y en definitiva en gente que se aprovecha del resto para que su poder siga aumentando. Lo único que quieren hacer es sembrar miedo y pánico en personas necesitadas, conseguir manipularlas a cambio de conservar el trabajo, de conservar amistades, en definitiva de conservar...
Paradojas de la vida, el poder siempre recae en las manos erróneas, manos que no son capaces de soportar el peso de la responsabilidad, que no se preocupan más que de su "bien". Alguien me dijo una vez que entrando en una tienda, empresa, etc.., si eres capaz de identificar al jefe sin ningún problema, mala espina, es tan sólo una cuestión de apariencia. Hemos sido educados bajo un patrón en el cual siempre tenemos que tener miedo a nuestro jefe y no podemos trabajar codo con codo con él, ni ser nada cercano y tenerle miedo y odio. Sobre ese tema siempre me gusta recordar la frase que dice: "El rey y el peón cuando acaba el juego, siempre van a la misma caja".
Yo soy de la teoría que el poder no debe de contaminar la persona y que si una persona es de una personalidad no debe cambiar por tener poder, y tener que sembrar el miedo allá donde vaya para que todo vaya perfectamente. Ojo, no me refiero tan sólo al poder en una empresa, etc... muchas personas ejercen un poder sobre otras personas por sentirse superiores y cubrir un hueco en su falta de autoestima.
Cuantas cosas bonitas comentadas en esta entrada: Manipulación, Falta de Respeto, Contaminación, Egoísmo,... No se ha mencionado en ningún momento nada positivo. Pero de nuevo os facilito una receta para no dejar de lado vuestra felicidad inherente. La persona que tiene poder sobre nosotros es porque la dejamos que tenga ese poder, porque todos somos iguales, y por favor, sed conscientes de todo momento en el que os ponéis por encima de alguna persona y rectificad. Perded el miedo a conservar y preocuparos de las cosas importantes de la vida.
Y si creéis que la receta que os doy es complicada recordad... "El poder es creer que se puede hacer posible lo imposible"
viernes, 11 de noviembre de 2011
EL OSCURO PASAJERO
Nuestra vida se puede considerar como un viaje, un viaje que nos lleva a muchos sitios, muchas metas y muchos objetivos. En ese viaje nos acompañan multitud de factores, personas, etc... Pero siempre nos acompaña un oscuro pasajero.
Habitualmente todos tenemos una encarnizada lucha entre la luz y la oscuridad, siempre hay algo dentro de nosotros que oscurece nuestro ser y no deja que emitamos esa luz al resto de personas que nos rodean y eso no nos deja caminar hacia nuestros objetivos de manera nítida. Hay multitud de maneras de hacer las cosas y no voy a entrar en juicios de cuales son las buenas y cuales son las malas, solo sé que las decisiones tomadas desde la oscuridad no son la mejor manera de hacer las cosas, mientras que una decisión tomada desde la luz, aunque sea lejana, siempre encaminará nuestro viaje hacia un sitio mejor.
Las personas criticamos, nos enfadamos, queremos que todo sea como nosotros queremos, no ayudamos, queremos que todo le salga mal a una persona que nos cae mal, juzgamos, queremos venganza...., todo eso viene provocado y motivado por el oscuro pasajero que viaja a nuestro lado. El oscuro pasajero va a estar ligado a nosotros, eso es indudable y es una de las tentaciones que nos hace plantearnos una manera u otra de actuar, pero lo más importante es ver la luz entre tanta oscuridad y conseguir canalizar eso hacia un punto iluminado.
Para nuestra tranquilidad, al igual que hay un oscuro pasajero en todos nosotros, también tenemos luz que mostrar, y cuando digo todos, digo todos, tan sólo hay que saber ver esa luz, no sólo en nuestro interior sino también en el resto de las personas, por muy alienadas que estén por el oscuro pasajero siempre podemos ver ese rayo de luz que toda persona tiene, quizás al verlo y de mostrar cada uno de nosotros la luz que llevamos, esa persona ilumine por si sola sin tener que recurrir al oscuro pasajero.
Disfrutad de vuestro oscuro pasajero, aceptarle y no olvidéis que no es malo tenerlo presente, sino que tan sólo tenéis que ser conscientes y saber ver la luz detrás de la oscuridad. Se puede ver la luz más fácilmente desde la oscuridad...
Habitualmente todos tenemos una encarnizada lucha entre la luz y la oscuridad, siempre hay algo dentro de nosotros que oscurece nuestro ser y no deja que emitamos esa luz al resto de personas que nos rodean y eso no nos deja caminar hacia nuestros objetivos de manera nítida. Hay multitud de maneras de hacer las cosas y no voy a entrar en juicios de cuales son las buenas y cuales son las malas, solo sé que las decisiones tomadas desde la oscuridad no son la mejor manera de hacer las cosas, mientras que una decisión tomada desde la luz, aunque sea lejana, siempre encaminará nuestro viaje hacia un sitio mejor.
Las personas criticamos, nos enfadamos, queremos que todo sea como nosotros queremos, no ayudamos, queremos que todo le salga mal a una persona que nos cae mal, juzgamos, queremos venganza...., todo eso viene provocado y motivado por el oscuro pasajero que viaja a nuestro lado. El oscuro pasajero va a estar ligado a nosotros, eso es indudable y es una de las tentaciones que nos hace plantearnos una manera u otra de actuar, pero lo más importante es ver la luz entre tanta oscuridad y conseguir canalizar eso hacia un punto iluminado.
Para nuestra tranquilidad, al igual que hay un oscuro pasajero en todos nosotros, también tenemos luz que mostrar, y cuando digo todos, digo todos, tan sólo hay que saber ver esa luz, no sólo en nuestro interior sino también en el resto de las personas, por muy alienadas que estén por el oscuro pasajero siempre podemos ver ese rayo de luz que toda persona tiene, quizás al verlo y de mostrar cada uno de nosotros la luz que llevamos, esa persona ilumine por si sola sin tener que recurrir al oscuro pasajero.
Disfrutad de vuestro oscuro pasajero, aceptarle y no olvidéis que no es malo tenerlo presente, sino que tan sólo tenéis que ser conscientes y saber ver la luz detrás de la oscuridad. Se puede ver la luz más fácilmente desde la oscuridad...
jueves, 20 de octubre de 2011
Ley de Gravitación Universal
Hablando con mi amigo Isaac Newton tuve más de una discusión acerca de su "Ley de Gravitación Universal". Él siempre dice que todo lo que sube baja, y que todo lo que esta arriba cae con una fuerza llamada Gravedad hacia el suelo. Yo no estoy del todo de acuerdo.
Dicen que es la gravedad es una fuerza que atrae a los cuerpos hacia el suelo y que la gravedad es una constante y no se puede modificar. Efectivamente la gravedad es una constante y la ponemos nosotros mismos, si pensamos que algo es muy grave le ponemos una constante alta, si creemos que no es tan grave le ponemos una constante baja. Veamos la fórmula:
En esta fórmula observamos como la Fuerza depende de la Gravedad que multiplica directamente al cociente entre el producto de las dos masas (peso sobre nuestras espaldas) y la distancia entre ellas. Pongamos un ejemplo, suponiendo que m1 es conseguir el éxito laboral (ganar mucho dinero, etc...) y m2 es el fracaso laboral, la distancia entre ellas supuestamente ha de ser grande (son dos extremos). Pero estos factores dan igual si nosotros le aplicamos una gravedad nula, puesto que si no le damos gravedad al asunto todo se minimiza a 0. De esta manera, viendo la fuerza como aquella presión cerebral que nos preocupa y nos empeora la vida, desaparece sin más aplicándole la gravedad apropiada.
Realmente hay cosas más importantes en la vida, si no perdéis la perspectiva seréis felices, os quitareis los pesos de encima m1 y m2 y la ley de la Gravedad se quedará anulada y no nos parecerá grave nada más que lo realmente importante.
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