¿Por qué lo llaman miedo cuándo quieren decir mi ego? Puede parecer un juego de palabras pero realmente el ego es aquello que no nos deja actuar como somos nosotros mismos o como uno piensa y a veces se confunde con el miedo.
"El que no vive como piensa, acaba pensando como vive"... ¿Cuántos somos esclavos de esa frase? ¿Cuántos somos esclavos del pensamiento? ¿Cuántos somos esclavos de lo que queremos ser y no somos? ¿Cuántos somos esclavos de nuestro egoísmo? Sí, porque la mayoría decimos que no somos egoístas pero siempre acabamos haciendo caso de nuestro ego. Porque egoísta no es tan sólo quererlo todo para ti, sino que significa caer en tu ego, en una apariencia que quieres dar y que no es lo que tu eres.
Siempre miramos por lo que nos viene bien a nosotros y no miramos más allá, no pensamos en algo más grande, en el todo. Cuando tenemos que luchar por algo que nos parece que es lo mejor para todo el mundo y que es un ideal que debe de perdurar en todos los días de nuestra vida, muchas veces ya hemos perdido la batalla antes de comenzar a blandir la espada, la mayoría pensamos que no se conseguirá nada con la lucha, miramos para otro lado sin importarnos que pueda suceder, cuando realmente no nos están dejando ser como realmente somos y no estamos haciendo lo que queremos, creemos y pensamos que es lo mejor para todos.
Nuestro ego contamina una vez más cada uno de los momentos de nuestra vida. Primero de todo, porque no hace falta estar en una situación determinada en un bando u otro, tan sólo basta con pensar en el bien general antes que pensar en uno mismo y en lo que nos convenga dependiendo de nuestras necesidades. ¿Qué son nuestras necesidades? ¿Son realmente necesarias? Como en otra entrada de esta sarta de locuras, por favor, separad lo esencial de lo importante y todo será mucho más fácil.
Con pequeños pasos como no pensar en uno mismo, ser solidario por la gente que lo necesita y ser sensible ante las injusticias, mirar en cada uno lo que nos hace hacer caso a nuestro ego en lugar de a nosotros mismos. Con esos pequeños pasos ya se está haciendo un cambio y ese cambio ya ha merecido la pena la lucha y sí... sí que se consigue algo, para los que sólo piensan en el resultado. Y para los que no creen tan sólo en el resultado, creed en el cambio mientras lo estáis viviendo ¿Podéis ver como finalmente se puede vivir como se piensa?
Un blog de una mente dormida.. para mentes despiertas..
jueves, 29 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
¡¡¡PAAARCHÍS!!... ¡Jesús!
De oca a oca y tiro porque me toca. Me como una ficha y cuento 20 y si llego a casa me cuento otras diez. Conecta cuatro del mismo color y finalmente serás feliz. El alfil se mueve en diagonal, el caballo emulando el salto del caballo y ¿la reina? La reina siempre manda y se mueve como quiere.
A veces la vida se me asemeja a un gran tablero de juego, cada mañana que te levantas tiras los dados y te mueves, vas de nuevo a vivir el día. Unas veces esos dados te llevan a una casilla buena o a una mala. El juego como es de prever tiene unas reglas estúpidas que seguir, que son las costumbres y rutinas diarias, el "estar dentro de lo normal" o de "lo que se espera de ti". Estas reglas estúpidas te dicen que lo mejor es ser más poderoso (Cuantos más hoteles tengas en el Monopoly mejor), que lo mejor es pisar al resto (comerte una ficha y contar veinte), que lo que tienes que hacer es evolucionar (de oca a oca y tiro porque me toca) y no preocuparte por otras cosas.
Lo malo de que todo el mundo juegue en el mismo tablero es que tienen sus estrategias para poder sobrevivir y poder ganar la partida. Está claro que cada uno juega sus cartas y a veces se tira faroles para poder engañarte y poder llevarse el gato al agua y en ocasiones lo único que tratan es de hacerte ver que no puedes ganar la partida de tal forma que finalmente consiguen que desconfíes de ti mismo. A nadie le importa lo que suceda con tus fichas y se alegran de que tras treinta intentonas a la hora de tirar los dados, no hayas conseguido la cifra correcta para poder avanzar en el juego.
Hay que tener claro que todos los que juegan contigo tienen el mismo objetivo en común. La clave está en cambiar tus prioridades y por tanto cambiar el objetivo de esta manera fomentará mucho más tu felicidad y será todo mucho mejor en el futuro. Muchos no lo entenderán, creerán que el objetivo es como dicen las reglas del juego y que no te puedes salir de ellas.
Con este texto lo único a expresar es que todos vivimos en un tablero gigante y cada uno tiene que jugar su partida, tan simple como eso. No sirve de nada cabrearse porque te han comido una ficha y se han contado 20 a tu costa, no importa que uno vaya delante tuya porque haya caído en una casilla oportuna y le haya adelantado unas cuantas más. Dedícate a jugar tu partida y a disfrutar del juego que sólo vas a pasar por cada casilla una vez... pero...¡ojo! no caigas en la de la cárcel.
Como dijo un sabio... Sobre todo nada es tan importante para perturbar lo que eres y a donde vas.
A veces la vida se me asemeja a un gran tablero de juego, cada mañana que te levantas tiras los dados y te mueves, vas de nuevo a vivir el día. Unas veces esos dados te llevan a una casilla buena o a una mala. El juego como es de prever tiene unas reglas estúpidas que seguir, que son las costumbres y rutinas diarias, el "estar dentro de lo normal" o de "lo que se espera de ti". Estas reglas estúpidas te dicen que lo mejor es ser más poderoso (Cuantos más hoteles tengas en el Monopoly mejor), que lo mejor es pisar al resto (comerte una ficha y contar veinte), que lo que tienes que hacer es evolucionar (de oca a oca y tiro porque me toca) y no preocuparte por otras cosas.
Lo malo de que todo el mundo juegue en el mismo tablero es que tienen sus estrategias para poder sobrevivir y poder ganar la partida. Está claro que cada uno juega sus cartas y a veces se tira faroles para poder engañarte y poder llevarse el gato al agua y en ocasiones lo único que tratan es de hacerte ver que no puedes ganar la partida de tal forma que finalmente consiguen que desconfíes de ti mismo. A nadie le importa lo que suceda con tus fichas y se alegran de que tras treinta intentonas a la hora de tirar los dados, no hayas conseguido la cifra correcta para poder avanzar en el juego.
Hay que tener claro que todos los que juegan contigo tienen el mismo objetivo en común. La clave está en cambiar tus prioridades y por tanto cambiar el objetivo de esta manera fomentará mucho más tu felicidad y será todo mucho mejor en el futuro. Muchos no lo entenderán, creerán que el objetivo es como dicen las reglas del juego y que no te puedes salir de ellas.
Con este texto lo único a expresar es que todos vivimos en un tablero gigante y cada uno tiene que jugar su partida, tan simple como eso. No sirve de nada cabrearse porque te han comido una ficha y se han contado 20 a tu costa, no importa que uno vaya delante tuya porque haya caído en una casilla oportuna y le haya adelantado unas cuantas más. Dedícate a jugar tu partida y a disfrutar del juego que sólo vas a pasar por cada casilla una vez... pero...¡ojo! no caigas en la de la cárcel.
Como dijo un sabio... Sobre todo nada es tan importante para perturbar lo que eres y a donde vas.
jueves, 16 de febrero de 2012
EN SON DE PAZ
Me siento como en aquella película de guerra típica en la que pegan un tiro a tu mejor amigo y compañero y le tienes entre tus brazos, y le miras impotente y lo único que puedes hacer es mirar al cielo y gritar de impotencia.
Últimamente he visto varios paralelismos en nuestra vida con la guerra. Una guerra siempre suele producirse cuando el diálogo no arregla una confrontación entre dos ideales, políticas, opiniones, etc... Con ello estoy totalmente de acuerdo. Pero..., ¿qué sucede cuándo la guerra la tenemos contra el propio sistema impuesto que se enfrenta a nuestros ideales?
Me he dado cuenta que soy consciente de las injusticias que se dan lugar a mi alrededor, pero que soy incapaz de realizar algo para que esas injusticias no se produzcan. Hoy ha sido un caso así, perfectamente ante tal atrocidad producida en los últimos días, todo el mundo podía haberse salido del sistema que nos inunda y darle una lección a esa marea que nos arrastra hacia el objetivo de un grupo de gente que solo mira por sus intereses y por engrosar su cuenta bancaria. Pero no ha sido así...
Tan sólo he podido mirar a la adversidad y la injusticia a la cara y quejarme por ello, pero no realizar nada para poder mejorar esa situación. Sólo somos números, todo lo que hacemos no tiene eco en ningún lado, no sirve para nada, dejarse todos los días los cuernos en sacar adelante algo que no te agradecerán o que si te agradecerán de la manera más burda.
Y así con todo lo que el sistema nos impone, es mejor ganar dinero que divertirse, es mejor tener una carrera que un modulo superior, es mejor estar casado que soltero, es mejor hacer lo que todo el mundo dice que tienes que hacer, en lugar de llevar a cabo tus ideales y ser tú mismo. Todo eso queda reflejado en la frase: "La felicidad no siempre es la mejor forma de ser feliz".
Hoy, como siempre, en cada día de mi vida, he vuelto a aprender una lección, en este caso práctica. He mirado al problema y me hice consciente, lo viví, me ha vuelto a pillar desprevenido pero a la próxima lo venceré... ¡Esto es la guerra!. Vive el momento, no pienses en el futuro, haz las cosas bien, aceptate y disfruta de lo que haces en el día a día, y dedicate a separar lo esencial de lo importante, así podrás ser una persona plena y podrás tener las riendas de tu vida sin depender de otros, no como la gente que necesita el trabajo para sentirse superior y tener poder sobre el resto.
Sin más me despido de vosotros con un pequeño diálogo de mi película cada vez más favorita "Donde viven los monstruos", algo que dice así y de la que puede sacarse mucho jugo:
Últimamente he visto varios paralelismos en nuestra vida con la guerra. Una guerra siempre suele producirse cuando el diálogo no arregla una confrontación entre dos ideales, políticas, opiniones, etc... Con ello estoy totalmente de acuerdo. Pero..., ¿qué sucede cuándo la guerra la tenemos contra el propio sistema impuesto que se enfrenta a nuestros ideales?
Me he dado cuenta que soy consciente de las injusticias que se dan lugar a mi alrededor, pero que soy incapaz de realizar algo para que esas injusticias no se produzcan. Hoy ha sido un caso así, perfectamente ante tal atrocidad producida en los últimos días, todo el mundo podía haberse salido del sistema que nos inunda y darle una lección a esa marea que nos arrastra hacia el objetivo de un grupo de gente que solo mira por sus intereses y por engrosar su cuenta bancaria. Pero no ha sido así...
Tan sólo he podido mirar a la adversidad y la injusticia a la cara y quejarme por ello, pero no realizar nada para poder mejorar esa situación. Sólo somos números, todo lo que hacemos no tiene eco en ningún lado, no sirve para nada, dejarse todos los días los cuernos en sacar adelante algo que no te agradecerán o que si te agradecerán de la manera más burda.
Y así con todo lo que el sistema nos impone, es mejor ganar dinero que divertirse, es mejor tener una carrera que un modulo superior, es mejor estar casado que soltero, es mejor hacer lo que todo el mundo dice que tienes que hacer, en lugar de llevar a cabo tus ideales y ser tú mismo. Todo eso queda reflejado en la frase: "La felicidad no siempre es la mejor forma de ser feliz".
Hoy, como siempre, en cada día de mi vida, he vuelto a aprender una lección, en este caso práctica. He mirado al problema y me hice consciente, lo viví, me ha vuelto a pillar desprevenido pero a la próxima lo venceré... ¡Esto es la guerra!. Vive el momento, no pienses en el futuro, haz las cosas bien, aceptate y disfruta de lo que haces en el día a día, y dedicate a separar lo esencial de lo importante, así podrás ser una persona plena y podrás tener las riendas de tu vida sin depender de otros, no como la gente que necesita el trabajo para sentirse superior y tener poder sobre el resto.
Sin más me despido de vosotros con un pequeño diálogo de mi película cada vez más favorita "Donde viven los monstruos", algo que dice así y de la que puede sacarse mucho jugo:
- Carol ¿sabías qué el sol se va a morir?
- ¿Qué? Nunca había oído eso. Vamos. Eso no puede ser. Es decir, eres el rey. Y mírame a mí, soy grande. ¿Cómo vamos a preocuparnos por algo tan diminuto como el sol?
jueves, 9 de febrero de 2012
¿QUÉ NOS QUEDA?
¿Qué les queda por
probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente
jueves, 26 de enero de 2012
RIESGO SANGUÍNEO
¡Ay Virgencita que me quede como estoy! Esa expresión está en la mente de cada uno de nosotros... pero..., ¿Qué pasaría si nos ponemos a arriesgar? Es una papeleta complicada ¿verdad?
Es indudable que estamos viviendo una época que lo que triunfa en la vida es lo conservador. No hay que irse muy lejos, en España con el tema de la política y del gobierno, lo que ha ganado ha sido una postura más bien conservadora. En el fútbol cuando uno no quiere perder toma una actitud defensiva intentando que no le metan muchos goles. En la vida cotidiana no nos atrevemos a hacer ciertas cosas porque nos alejarían de esa comodidad y esa estabilidad que la gente busca.
Tomar riesgos en ocasiones no nos compensa: nerviosismo, suerte, locuras, decisiones..., nos evocan una serie de sensaciones que nos hacen "sufrir", pero que nos generan un sentimiento de libertad y de tener bien agarradas las riendas de tu vida, haciendo lo que cada uno quiere vivir. Esa sensación de estar vivo creo que compensa cada uno de los efectos negativos previos que puedan hacernos pasarlo un poco mal a la hora de arriesgarse, esa sensación es la que he denominado "Riesgo Sanguíneo" porque nos hace darnos cuenta de la sangre que nos fluye por las venas.
Para decidirse a vivir cada uno su vida y no la que quiere el resto que vivas, hay que tener muy claras varias cosas: 1) La vida que quieres vivir. 2) Tener una confianza plena en ti mismo. 3) Vivir el momento y ser consciente de lo que eres. Una vez determinados cada uno de esos puntos estas preparado/a para conseguir cada una de las cosas que te propones.
Muchas veces nos ahogamos en un vaso de agua ante la vida y sus problemas, cuando la solución esta al alcance de tu mano. Todo es mucho más fácil si pensamos abiertamente en lo que queremos conseguir, llevando la verdad por delante, pero sobre todo siendo consciente de todo lo que somos y teniendo en cuenta cada uno de los puntos comentados anteriormente.
El éxito suele ser una buena acogida que tiene algo o alguien, pero ésto suele venir determinado por opiniones externas a ti, es decir por la valoración del resto. Es todo mucho más fácil, el éxito es llevar cada uno la vida que realmente quiere llevar.
Como dijo Walt Whitman... No dejes que la vida pase por tí sin que la vivas...
Es indudable que estamos viviendo una época que lo que triunfa en la vida es lo conservador. No hay que irse muy lejos, en España con el tema de la política y del gobierno, lo que ha ganado ha sido una postura más bien conservadora. En el fútbol cuando uno no quiere perder toma una actitud defensiva intentando que no le metan muchos goles. En la vida cotidiana no nos atrevemos a hacer ciertas cosas porque nos alejarían de esa comodidad y esa estabilidad que la gente busca.
Tomar riesgos en ocasiones no nos compensa: nerviosismo, suerte, locuras, decisiones..., nos evocan una serie de sensaciones que nos hacen "sufrir", pero que nos generan un sentimiento de libertad y de tener bien agarradas las riendas de tu vida, haciendo lo que cada uno quiere vivir. Esa sensación de estar vivo creo que compensa cada uno de los efectos negativos previos que puedan hacernos pasarlo un poco mal a la hora de arriesgarse, esa sensación es la que he denominado "Riesgo Sanguíneo" porque nos hace darnos cuenta de la sangre que nos fluye por las venas.
Para decidirse a vivir cada uno su vida y no la que quiere el resto que vivas, hay que tener muy claras varias cosas: 1) La vida que quieres vivir. 2) Tener una confianza plena en ti mismo. 3) Vivir el momento y ser consciente de lo que eres. Una vez determinados cada uno de esos puntos estas preparado/a para conseguir cada una de las cosas que te propones.
Muchas veces nos ahogamos en un vaso de agua ante la vida y sus problemas, cuando la solución esta al alcance de tu mano. Todo es mucho más fácil si pensamos abiertamente en lo que queremos conseguir, llevando la verdad por delante, pero sobre todo siendo consciente de todo lo que somos y teniendo en cuenta cada uno de los puntos comentados anteriormente.
El éxito suele ser una buena acogida que tiene algo o alguien, pero ésto suele venir determinado por opiniones externas a ti, es decir por la valoración del resto. Es todo mucho más fácil, el éxito es llevar cada uno la vida que realmente quiere llevar.
Como dijo Walt Whitman... No dejes que la vida pase por tí sin que la vivas...
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